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Se
aleja de su hogar, no vuelve, sigue adelante. Después
de un tiempo se encuentra en un claro del bosque con una carpa
muy bella, ricamente adornada con banderines de colores, terciopelos,
sedas, escudos heráldicos. Como es la morada más
bella que ha visto hasta ahora cree que es una iglesia y entra
para orar. Dentro de la carpa se encuentra con una bellísima
mujer y recordando los consejos de su madre la fuerza a besarlo
y le quita violentamente un anillo ya que la doncella se lo
quiere negar por ser prenda de amor de su amado caballero
Orilius. Luego deja la carpa abandonando a la mujer en la
desesperación ya que con razón teme la reacción
y los celos de su caballero que durante mucho tiempo la someterá
a un trato ultrajante por culpa de Perceval.
Este continúa su camino hasta encontrarse con un caballero
llamado "El Caballero Rojo", monta un caballo alazán
rojizo, su armadura, su manto, su montura su yelmo son rojos.
A éste caballero le pregunta quién lo puede
hacer caballero a él., a Perceval. El caballero le
dice que continúe por la senda, que pronto se encontrará
con la corte del Rey Arturo donde lo podrán armar caballero,
además le pide a Perceval que transmita a la Corte
de Arturo su desafío a combate singular. Perceval llega
a la corte donde transmite el desafío y pide ser armado.
En broma alguien le indica quitarle armadura, espada y corcel
al caballero rojo, entonces él mismo será caballero.
Perceval vuelve sobre su camino, se encuentra con el caballero
rojo y le exige la entrega de sus armas y caballo a lo que
responde golpeándolo con el mango de su lanza a lo
que Perceval contesta arrojándole su venablo con el
que hiere mortalmente al Caballero Rojo. Se viste con armadura,
manto, yelmo y escudo rojos, monta el corcel rojo y se aleja.
Al
tiempo llega a un castillo donde encuentra albergue y amistad
con el castellano que lo introduce en las reglas de la caballería
, una de las cuales indica que es inoportuno preguntar demasiado,
ya que Perceval se pasa el tiempo preguntando. El castellano
lo arma caballero.
Perceval retoma la senda, llega a un castillo donde es recibido
con todos los honores. A la hora de la cena el Señor
del Castillo, Perceval y los demás caballeros se reúnen
en la sala principal ubicándose alrededor de la mesa
ricamente puesta con cubiertos , platos y copas de oro, el
Señor del Castillo está enfermo y sufre, Perceval
no se anima a preguntar. Entran las doncellas del castillo
encabezadas por Repense de Schoyes quién sobre una
bandeja de plata cubierta de una pieza de seda verde porta
un cáliz, el Santo Grial. Con él camina alrededor
de la mesa y al pasar todos los platos se llenan de los más
exquisitos manjares y las copas del mejor vino. Un paje entra
a la sala portando una lanza de la que manan gotas de sangre.
El
Grial y la lanza sangrante son retirados, finaliza la cena
y se conduce a Perceval a su aposento donde dormirá.
El se propone preguntar al día siguiente sobre el sufrimiento
del Señor del Castillo, sobre el Cáliz que brinda
el alimento, sobre la lanza que sangra. Se despierta a la
mañana y encuentra al Castillo abandonado, se viste,
piensa que los caballeros salieron de caza, monta su caballo
y cruza el puente levadizo que inmediatamente se levanta detrás
de él cerrando el acceso. Sigue su camino por el bosque
hasta encontrarse con una doncella que sostiene a un caballero
muerto en su regazo, ella es Sigune, prima de Perceval, hermana
de Repanse de Schoyes, él es Schionatulander, el prometido
de Sigune que murió en un duelo con Orilius, el caballero
con cuya amada se había encontrado Perceval al principio
de su camino.
Schionatulander
recuperó también un perro de caza de la misma
dama, en cuyo collar se encontraban bordadas las virtudes
del óctuple sendero del Budha.
Sigune pregunta a Perceval de donde viene. Perceval le cuenta
que acaba de abandonar un castillo. Sigune le replica que
no hay castillo alguno en 300 millas a la redonda. Perceval
le cuenta lo que pasó en el castillo, entonces ella
se desespera y dice que es un condenado pues vio el sufrimiento
del Señor del Castillo, vio los milagros del Grial,
de la lanza sangrante y no preguntó. Además
le revela que su madre Herzeloide murió de pena al
ser abandonada por Perceval, Herzeloide significa "dolor
del corazón". Por dos veces entonces Perceval
contrae culpa (deudas) por falta de conciencia, de compasión,
de misericordia, por desinterés. La culpa o la deuda
están en relación con el grado evolutivo del
hombre. Perceval es un "hijo de la viuda", es decir
un héroe con una misión especial relacionada
con su pueblo o con toda la humanidad, como los siete Macabeos,
como Sigmundo o Sigfrido en los países nórdicos,
como Edipo en Grecia, etc.,en consecuencia su responsabilidad
es mayor.
Perceval
sigue su camino, se encuentra en las cercanías de un
castillo que es asediado por tropas enemigas, lo recibe la
dueña del castillo, la doncella Blanche Fleur ó
Kondwiramur que le pide ayuda contra las fuerzas enemigas.
Al día siguiente Perceval desciende al campo de la
lid y vence en combate a los enemigos, a los que manda prisioneros
a la corte del Rey Arturo. Perceval y Kondwiramur se unen
en matrimonio en un canto al amor sublime, la "Minne",
al que servían, o en cuyo ejercicio se ejercitaban
o al que aspiraban la mayoría de los caballeros de
la época.
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