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¿Qué
es la medicina antroposófica?¿ Trata cualquier
enfermedad?¿Es "alternativa" como la homeopatía
o el naturismo?¿Qué estudia?
Estas preguntas suponen que se trata de una medicina más,
o bien de una opción frente a la medicina alopática
reconocida oficialmente.
Así
no es. Antroposofía reconoce como válida a la
medicina oficial que se basa en el método científico
experimental. Con éste ha obtenido enormes conocimientos
del hombre físico, enfocando principalmente el tema
de la enfermedad. Ha desarrollado diversas y valiosas técnicas
de diagnóstico ( químicas, radiológicas,
endoscópicas); y por ensayo especialmente en animales,
ha elaborado sustancias sintéticas que utiliza como
remedios. Según sus principios, estos remedios reemplazan
funciones que han cesado (Ej. hormonoterapia) o bloquean por
oposición ciertos procesos anormales( Ej. antihipertensivos).
El tratamiento se realiza de acuerdo a protocolos o normas
generales según criterios de efectividad y estadística.
A
estos conocimientos y prácticas la antroposofía
agrega otros conocimientos sobre el hombre espiritual o suprafísico.
Para llegar a ellos desarrolla métodos propios. Y a
éstos conocimientos los considera indispensables de
toda verdadera medicina y no de una en particular.
El médico antroposófico ha de obtener un saber
operativo del hombre y el mundo que le rodea. Del hombre total,
en tanto ser con cuerpo, vida, alma (psique) e individualidad
espiritual. Del mundo en su aspecto astronómico, botánico,
zoológico y mineral. De ambos, hombre y mundo, en sus
procesos de evolución. Estos conocimientos le capacitan
más ampliamente en relación con la mayoría
de sus colegas que hoy en día se especializan en temas
más o menos limitados.
Al
diagnóstico convencional de enfermedad debe agregar
el diagnóstico espiritual. Para ello es esencial que
desarrolle una observación atenta libre de prejuicios,
a fin de reconocer efectos de esos principios invisibles a
los sentidos físicos. Debe desarrollar también
el pensar en tanto actividad. Y ha de aspirar a utilizar otros
órganos de percepción suprafísicos que
le den información directa.
El médico que se prepara así tiene que conocerse
a sí mismo, su propia vida anímica y circunstancias
decisivas de su biografía. Frente al paciente individual
ir mas allá del motivo de la consulta hacia su vida
emocional, entorno y destino (ver segunda parte: El paciente
como protagonista)
El
médico así ha de saber primero qué es
un hombre sano, equilibrado y armónico; y cómo
estimular su desarrollo. Esto es, cómo cuidar la salud.
Y a partir de ella comprender la enfermedad como desequilibrio
de esa armonía.
No sólo ha de conocer más sobre tantos aspectos,
sino que ha de aspirar a transformarse a sí mismo de
modo que sea él por lo que es y representa, quien también
actúa.
Las sustancias que utiliza como remedios son en su mayoría
de origen vegetal y mineral; se obtienen por procesos propios
de su farmacopea o bien por el método de dinamización
homeopático. Estos medicamentos actúan como
estímulo, indicando sentido o despertando las propias
fuerzas de curación del organismo. Éste es incluido
en la curación. Curarse es a la vez haber aprendido
cómo hacerlo.
Debiera
quedar claro que según los principios antroposóficos
es imposible tratar a los pacientes con protocolos o recetas
prefijadas; el tratamiento debe ser diferente en cada individuo
aunque se trate de la misma enfermedad; que esto supone introducir
un elemento creativo en el actuar del médico; que el
remedio nunca puede ser indicado por simple recomendación;
y que como remedio tiene efecto por sí mismo pero vive
y actúa si está sostenido por tal médico
y su relación con el paciente.
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